Desnudarse
Una experiencia armónica y liberadora

Alain Boudet

Dr. en ciencias físicas, terapeuta, profesor

Traducción: Francisco José Estellés
El eurociudadano nudista

Resumen: Son muchos los que muestran dificultades en desnudarse en presencia de otras personas. La única razón de esta molestia parece ser la culpabilidad que ha sido inculcada por una educación estricta que considera el cuerpo y los órganos sexuales como algo vergonzoso. Sin embargo, el desnudo aporta muchos beneficios físicos y psicológicos. Es un excelente aprendizaje con el fin de liberarse de la vergüenza, saborear las pequeñas cosas, encontrar más autenticidad en la relación con los demás, desarrollar el respeto y la buena relación con los demás. Igualmente es un sedante de la violencia sexual. Los movimientos naturistas han sido pioneros en esta experiencia armonizadora y liberadora.

Contenido del artículo


¿Te gusta tomar el sol? Para la mayoría de nosotros, exponer la piel a los rayos de un sol no demasiado intenso es muy agradable y nos gusta quitarnos la ropa lo más a menudo posible con ese objetivo. En tu opinión, ¿tu bienestar será más grande si te quitas completamente la ropa, suponiendo que estés solo en un entorno en el que nadie te moleste? No hablo de tu interés por el bronceado integral que oculta las “marcas”, sino centrando la atención en tu sensación de bienestar. Si este es tu caso, imagina que otras personas desnudas te acompañan y disfrutan igualmente tomando el sol. Esto se convierte en algo más difícil de aceptar por muchos de nosotros. Sin embargo, ver personas desnudas se ha convertido en algo bastante corriente en el cine, en las revistas, o en numerosas playas de Francia. Los niños se desnudan sin ni siquiera darse cuenta porque esto es una actitud natural.

¿Por qué es difícil quitarse toda la ropa delante de otras personas? Este artículo se consagra en parte a esta pregunta. Pero antes, podemos preguntarnos si es verdaderamente útil abordar este tema. Después de todo, se puede estar vestido viviendo una vida feliz y muy completa. ¡Atención! Mi propósito no es en absoluto incitar a nadie a vivir desnudo lo más a menudo posible. En este estudio, examinaremos todos los beneficios aportados cuando se está desnudo, tanto desde el punto de vista de la salud física como de la salud psicológica, con el fin de que cada uno pueda reflexionar las respuestas. Se pretende incitar a ampliar nuestros puntos de vista y nuestras conciencias. Es una condición para que cada uno pueda desarrollar su libertad interior y escoger como le conviene vivir.

En primer lugar, tomaremos conciencia de los beneficios que la exposición total del cuerpo a la luz y al aire aporta a la salud física. Seguidamente examinaremos los efectos benéficos del desnudos en la salud psicológica y el desarrollo personal. Porque observando nuestros reparos para quitarnos la ropa, probablemente nos encontraremos con prohibiciones, culpabilidades y miedos irracionales, y esto nos ayudará a entender nuestra relación con el cuerpo y el placer. Somos libres de seguir conservando esos miedos o de liberarnos de nuestras barreras internas. Examinaremos en que medida el hábito naturista es susceptible de ayudarnos a aumentar nuestra libertad interior, y a vivir con más paz y más alegría. Esta aproximación tiene relación directa con la noción de niño interno que se trata más profundamente en otro artículo.

El placer de estar desnudo

Cuando estás en la ducha o en la bañera, ¿cuál es tu estado de ánimo? ¿Te lavas únicamente por comodidad, mecánicamente, pensando en lo que harás mañana, o disfrutas del relax y de la sensación del agua, del jabón y de tu mano sobre el cuerpo?

Por la noche al acostarnos, cuando nos quitamos la ropa, sentimos claramente que nos liberamos de algunas molestias: la goma elástica de los calzoncillos, sujetadores y calcetines, los cinturones, etc.  Pero a menudo, esto lo hacemos mecánicamente. Es muy bueno pararse a pensar sobre esas pequeñas sensaciones de bienestar cotidianas, incluso de las más fugaces. Esto nos permite disfrutarlas mejor y esto desarrolla nuestra capacidad de sentir placer y alegría.

¿Quién no ha estado más cómodo tras haberse quitado la camisa cuando hace mucho calor? ¿Quién no ha disfrutado del placer de dejar bañar su piel desnuda por los rayos del sol? Muchas personas eligen salir de vacaciones a la playa para disfrutar del sol, del agua y del aire.  Quitarse la ropa tiene el interés primario de procurarnos una maravillosa sensación de bienestar y de libertad. La piel y el cuerpo se benefician con gusto del contacto con los elementos de la naturaleza, la luz, el aire, el agua, la arena, la tierra…

Entonces, ¿por qué no aprovechar plenamente este placer y esta libertad exponiendo completamente el cuerpo? Por lo demás, los bañadores son cada vez más pequeños. ¿Por qué se quiere conservar cueste lo que cueste estos pocos centímetros cuadrados de tela que dejan adivinarlo todo?

La práctica del naturismo

Lo que han probado a nadar desnudos en un lago o en el mar saben que las sensaciones son muy diferentes al nadar con un bañador, aunque sea muy pequeño. Muchos son los que lo pueden atestiguar, en particular en el seno del movimiento naturista, activo desde hace más de 100 años en Francia y en Alemania.  Obligados a juntarse y a organizarse para vivir según su ideal, los naturistas han creado centros de vacaciones y de actividades, y publicado estudios, libros y revistas (ver al final del artículo). He ilustrado este artículo de algunas de sus reflexiones reflejadas en sus escritos o recogidas directamente en el transcurso de algunas estancias entre ellos hace algunos años (respuestas transcritas libremente de forma condensada).

¿Por qué practicas naturismo?

Simplemente porque es muy agradable. No es más que viviendo el naturismo cuando uno se da cuenta de cuan agradable es estar completamente desnudo en la playa cuando el tiempo lo permite. Se siente igualmente una maravillosa libertad física al nadar desnudo. Por otra parte, desde hace mucho tiempo se practican los “baños de medianoche”, fuera de los centros naturistas, para poder disfrutar de este placer con la complicidad de la oscuridad.

Los beneficios físicos del naturismo

Se han realizado numerosos estudios sobre los efectos benéficos del sol, frente a la tendencia mediática de querer poner el acento sobre los riesgos de los cánceres de la piel. Todo depende de la manera en que uno se exponga al sol, y sobre todo el estilo de vida (ver Salud natural, en francés). En particular, cómo nos alimentamos (ver Alimentación sana, en francés).

Ya en los años 30, momento de efervescencia para admitir y hacer popular el naturismo, un médico naturista, el Dr. David Fougerat de Lastours, estudió los efectos médicos de la exposición del cuerpo totalmente desnudo.

El naturismo es una excelente práctica para mejorar la salud. Media hora de exposición al sol desnudo es equivalente a 2 comidas desde el punto de vista energético. El sol es esencial para el normal funcionamiento de la piel, cuya función principal es la eliminación de las toxinas. Sin embargo, ésta está a menudo desbordada por el exceso de las mismas. La exposición al sol la revitaliza.

Los órganos sexuales también tienen la misma necesidad que el resto de esta exposición dado que regularizan por medio de sus hormonas el funcionamiento de todo el cuerpo. Esto conlleva repercusiones en todos los órganos y el cuerpo se beneficia de un mayor tono muscular. Se hace más resistente a cualquier forma de enfermedad, incluidas las quemaduras. Llevar bañador es psicológicamente absurdo, por una parte porque impide a la piel de nutrirse del sol que necesita; por otra, porque el bañador húmedo provoca una pérdida de calor que no sólo es desagradable sino que debilita las defensas del cuerpo contra las agresiones microbianas.

El naturismo combate los excesos de la civilización. Estimula todas las funciones orgánicas: hígado, circulación, digestión. El metabolismo crece, se eliminan los desechos, se transforman las grasas. En los centros naturistas, es frecuente contemplar un embellecimiento del cuerpo entre los recién llegados, en particular para las personas muy gruesas.

Posteriormente, otros estudios vienen a completar sus conclusiones (D. Downing y J. Celle en Du bon usage du Soleil - Buen uso del Sol -, revista Sciencies et Avenir de agosto de 2008…). France Guillain, en su obra Le soleil, aliment indispensableEl sol, alimento indispensable- concluye: Nuestra necesidad de absorber el sol por todos los poros de la piel corresponde a una necesidad biológica.

¿Por qué no dar a nuestros órganos sexuales, nuestro pubis, y a los senos de las mujeres, la misma atención que a las otra partes de nuestra piel? Es una manera de cuidar de nosotros mismos y de honrar este cuerpo que nos ha sido entregado bajo nuestra responsabilidad para que vivamos plenamente nuestra vida terrestre.

La vergüenza frente al cuerpo y los órganos sexuales

Caminas con un grupo de amigos por la naturaleza, y estáis en la orilla de un lago que llama a que os bañéis. Uno de vosotros no ha traído su bañador y prefiere privarse del baño antes que disfrutar del mismo con sus amigos. Otros, en el mismo caso, se bañan desnudos y despreocupados como niños. Y tú, ¿qué harías? Si tienes puesto el bañador, ¿estarías incómodo delante del resto? Si no lo llevas, ¿podrías bañarte desnudo?

El desnudo en grupo nos plantea el siguiente dilema. O bien aprovechamos los placeres que ofrece la naturaleza y una vida totalmente inocente. O bien una fuerza, algo nos lo impide. Sin embargo, cuando estamos desnudos, ¿qué enseñamos de más que cuando estamos con el bañador? El sexo, evidentemente, y los senos femeninos. Así, es el sexo el origen del problema. Sin embargo, el bañador deja adivinar totalmente las formas como una segunda piel, y esto es en general aceptado como normal. El hecho de pensar quitarnos esos pocos centímetros cuadrados de doble piel sobre el pubis nos sobresalta. Esto puede ser provocado por la idea de que mostrar el propio sexo es feo, inmoral, vergonzoso o degradante. Se puede tener la sensación de ser vulnerable, indefenso, para las mujeres la sensación de atraer agresiones sexuales, y para los hombres la posibilidad de tener erecciones indeseables. Se verá más adelante lo que hay de cierto en todos estos miedos, aprehensiones y prohibiciones.

No me molesta que los demás estén desnudos, pero yo, no enseño “eso” porque no es bonito. ¡¡No quiero hacer sufrir a los demás!!”. Este comentario relativamente frecuente adelanta un juicio estético que no es una verdadera razón. Aunque es verdad que las personas no tenemos la misma belleza, esas mismas personas se mostrarán voluntariamente en bañador y disfrutarán de la playa, incluso siendo conscientes de las presuntas desarmonías de su cuerpo, y no son precisamente las partes sexuales las que son determinantes para la belleza de una persona. El juicio sobre la estética de las zonas sexuales es por tanto innecesario. Si se está desnudo en grupo, todo el mundo está en las mismas condiciones, no hay mayor juicio sobre la estética que estando en bañador. La practica muestra que es al contrario, que existe a menudo mucha más tolerancia y aceptación.

En realidad, nuestros reparos revelan represiones psicológicas más profundas: miedo a desagradar al exponerse al completo, baja autoestima, vergüenza del propio sexo, culpabilidad por pasar por alto las normas de la educación y las reglas del grupo social. A muchos de nosotros se nos ha inculcado la opinión de que el sexo es indecente y repulsivo. No preocuparse por ello, y lo que es más, mostrarlo libremente, es degradante y está prohibido. Transgredir esta prohibición hace sentirnos culpables y sentirse mal chico o mala chica.

Incluso si nuestras ideas modernas nos llevan a abandonar esta opinión, llevamos el peso de la culpabilidad de las generaciones pasadas como un parásito. Las investigaciones de la psicogenealogía han demostrado claramente que nuestro comportamiento esta marcado por el recuerdo inconsciente de algunos acontecimientos traumáticos vividos por nuestros abuelos o abuelas, o por otros miembros de la familia. Así pues, imagina la totalidad de vergüenza frente a la sexualidad, frente al desnudo y a los placeres del cuerpo que hemos cosechado desde cientos de años.

El cuerpo, la carne, el desnudo, es sexualidad y placer, y todo eso, según los conceptos de una educación bien extendida en la civilización occidental, es malo. En otro tiempo, se le asociaba incluso a la mujer, que era acusada de arrastrar a la tentación y al placer. No es por tanto extraño que a veces tengamos reacciones involuntarias de rechazo del desnudo.

Si tener placer está prohibido entonces para qué probarlo, o si nos sentimos frustrados por no poder participar del placer porque está prohibido, el espíritu se conforma para no sentir placer o la frustración del placer al apartarse de sus sensaciones. Lo que puede llevar a esto: “Estoy muy bien cuando estoy vestido; ¿por qué debiera desnudarme?

La educación como causa

Familia de vacaciones

Familia de vacaciones en un centro naturista
Fuente: página web Naturisme

La única razón que justifica nuestra necesidad de escondernos es la educación moral que hemos recibido, basada en el temor, la prohibición y la culpabilidad antes que en la alegría de vivir, la armonía de las relaciones y el aliento de nuestra expresión vital. ¿Qué dicen los naturistas?

» ¿Qué consecuencias tiene una educación culpabilizadora?

El niño no comprende porque ciertas partes de su cuerpo son consideradas como nobles y otras como vergonzosas. Esto le hace sembrar contradicciones en su interior. Aprende a no mostrase, ni a cuestionarlo, por miedo a reprimendas. Esta es la fuente de los bloqueos y las inhibiciones. Más tarde, el adolescente cuya normal curiosidad sexual no es satisfecha por la tendencia a ser voyeur o exhibicionista. Sintiendo inconscientemente que no se confía en él, confía más difícilmente, busca información fuera o tiende a la introversión.

Entre los adultos, la división del cuerpo en dos partes crea una angustia inconsciente nefasta para el desarrollo de la personalidad. Ahora bien, el cuerpo y el espíritu no pueden desarrollarse armoniosamente más que cuando se consideran como un todo equilibrado sin que se separe artificialmente ninguno de los componentes de este conjunto. Para un ser equilibrado, no hay nada de anormal en mostrar las partes sexuales al mismo nivel que cualquier otra parte del cuerpo, al igual que es normal discutir libremente de sexualidad tanto como de cualquier otro tema.

Asistí al pavor y a la vergüenza de una madre que gritó porque su chiquitina se disponía a bajarse los pantalones en el hall de unos grandes almacenes para hacer pipi. Menudo shock produjo en esta niña que no se daba cuenta que ese no era el lugar y que se paralizó al ver a su madre tan mal. Ella aprenderá probablemente que bajarse los pantalones es hacerle algo malo a mamá.

Los niños son conscientes de si mismos en tanto que seres sexuales, es decir, en tanto que seres humanos, desde el comienzo de su vida. Muchos padres intentan disuadirlos para que no se fijen en esto. Si la mano de un bebé va hacia el “sitio incorrecto”, se le retira. Si un niño comienza a encontrar instantes de placer jugando inocentemente con su propio cuerpo, se reacciona con horror y se transmite ese sentimiento de horror al niño. El niño se pregunta: ¿qué he hecho, qué he hecho? Mamá está furiosa; ¿qué he hecho?

En algún momento entre los 12 y los 17 años, la mayor parte de nosotros abandonamos el combate y decimos, por definición: “de acuerdo, ahora, puedes fijarte en que tienes partes sexuales y que puedes hacer cosas sexuales con ellas.” Pero el mal está hecho. Tus niños han aprendido durante al menos 10 años que debían tener vergüenza de esas partes de su cuerpo

Extracto de Conversations avec Dieu, tome 2 (Conversaciones con Dios, tomo 2). Neale Donald Walsch, Éditions Ariane, 1997

El niño, al no poder comprender lo que se le exige, deduce inconscientemente que no puede hacer caso a sus impulsos, ni a su experiencia, ni a los estímulos de su cuerpo, ni a sus arrebatos, ni a él mismo, pues es malo.

Por tanto, habiendo comprendido claramente que todas las cosas relacionadas con esas partes del cuerpo deben ser escondidas, anularlas, negarlas, negadas, entonces vuestros hijos estallan en la pubertad sin saber bien del todo que hacer con lo que les está pasando. No tienen ninguna preparación. Por supuesto, actúan entonces como seres miserables, respondiendo a sus deseos más nuevos y más urgentes de forma inapropiada, si no inconveniente… Esto no le hace ningún favor a vuestros hijos, ya que muchos de ellos comienzan su vida adulta colmados de tabús sexuales, de inhibiciones y de grandes “complejos”.

En las sociedades sabias, a los niños nunca se les disuade, reprime o “corrige” cuando comienzan a tener placer, pronto, según la naturaleza propia de su ser. La sexualidad de sus padres, es decir la identidad de sus padres en tanto que seres sexuales, no se evita conscientemente o no es escondida intencionadamente. Los cuerpos desnudos, sean los de los padres, o de sus hermanos, son considerados y tratados como totalmente naturales, totalmente maravillosos y totalmente correctos, y no como cosas vergonzosas.

Extracto de Conversations avec Dieu, tome 2 (Conversaciones con Dios, tomo 2). Neale Donald Walsch, Éditions Ariane, 1997

» Nota: sexualidad no significa actividad sexual sino reconocimiento de nosotros en tanto que seres sexuales.

» ¿En que aspectos la práctica del naturismo es educativa y armonizadora?

Es absurdo que los padres se escondan frente a sus hijos, porque los niños sienten que no tiene derecho a su total confianza. Más tarde, no se atreverán a preguntarles y pedir consejo sobre el descubrimiento se su sexualidad. El naturismo suprime este problema: los niños desarrollan relaciones con el prójimo más naturales, sin incomodidad ni timidez.

A los adolescentes, les aporta sosiego en referencia a sus preguntas sobre el desarrollo anatómico. Les permite conocerse mejor entre chicos y chicas y apreciarse mejor. La práctica en familia favorece las relaciones de confianza entre los adolescentes y sus padres.

Dejad de enseñar a los niños, desde el comienzo de su vida, que las cosas relativas al funcionamiento natural de su cuerpo son vergonzosas y malas. Dejad de mostrar a vuestros hijos que todo lo que es sexual debe estar oculto. Cuando vuestros hijos comiencen a asumir sus propios sentimientos, curiosidad y deseo sexuales, haced que aborden esta nueva y grandiosa experiencia personal con un sentimiento interior de alegría y fiesta, y no de culpabilidad y vergüenza.

Dejad de ocultar vuestros cuerpos a los ojos de vuestros hijos. Es bueno que os vean nadar desnudos en un lago en el campo durante una excursión o en una piscina al aire libre; no hagáis un drama si os sorprenden ocasionalmente pasando sin el albornoz de la habitación al cuarto de baño; poned fin a sea necesidad compulsiva de cubriros, de encerraros, de cerrar cualquier ocasión, incluso inocente, de que vuestros hijos os conozcan en tanto que seres dotados de una identidad sexual.

Los padres creen que sus padres son asexuados porque sus padres no se mostraron en su día. Después se imaginan que debe ser así, porque todos los niños imitan a sus padres. (Los terapeutas te dirán que ciertos niños mayores tienen todavía muchos problemas imaginando a sus padres “haciéndolo” lo que, por supuesto, llena a esos niños, ahora pacientes del terapeuta, de rabia, de culpabilidad o de vergüenza, porque, naturalmente, desean “hacerlo” y no pueden encontrar lo que falla en su interior.

Extracto de Conversations avec Dieu, tome 2 (Conversaciones con Dios, tomo 2). Neale Donald Walsch, Éditions Ariane, 1997

» ¿Qué lugar tiene la sexualidad en la práctica del naturismo?

Los naturistas ponen a la sexualidad en su justo lugar, ni sobreestimado como para los voyeurs, los exhibicionistas y los adictos sexuales, ni subestimado o ignorado. Constatan que la sexualidad existe y le reconocen su papel e importancia. En los centros naturistas, hay muchas menos actitudes equívocas. El voyerismo y el exhibicionismo no tienen ningún sentido cuando todo el mundo está desnudo. Ninguna prenda está presente para atraer la atracción sobre las partes sexuales. Muchas mujeres atestiguan que las miran mucho más vestidas en una calle en las que son desnudadas con la mirada.

Respeto y relaciones sociales en el naturismo

En su obra Le Bonheur d’être nu (La felicidad de estar desnudo), France Guillain habla de un paraíso para las chicas. “Las mujeres que están solas en sitios naturistas saben que pueden ir a la playa sin que nadie las moleste.” Es un gran alivio porque “ no hay peor desigualdad para la mujer que este miedo, esa desconfianza obligada, ese riesgo de violación tan importante en este civilizado país”.

Muchos jóvenes dudan en tener la experiencia del naturismo por el miedo a tener una erección delante de las chicas desnudas. Este miedo no es fundado. Es extraordinario constatar como el cerebro, que es el que realmente produce la erección, integra los datos de la situación y no pasa nada.  Esto no significa que hay que prohibirse admirar la belleza de los cuerpos, como puede admirarse en las personas vestidas, en los paisajes, el mar o los pájaros. Pero esto se hace desde la bondad y la serenidad. La visión habitual del desnudo apacigua a los sentidos, llama al respeto mutuo y a la humildad.

Compartir la gran fragilidad que constituye el desnudo, esta manera de estar expuesto a la vista de todos exige una buena dosis de humildad, de aceptación de sí mismo, a pesar de todos sus pequeños y grandes defectos”. “Cada persona que te rodea ha superado su miedo a ser vista desnuda, cada una de ellas representa, a su manera, un potencial de energía que da ganas de conocerla”. (F. Guillain).

¿Cómo se comporta la gente entre ellos cuando todo el mundo está desnudo?

En sus obras, el sociólogo naturista Marc-Alain Descamps subraya que desde hace mucho tiempo, la ropa, que en su origen era un objeto funcional destinado a protegerse, por ejemplo, del frio, se convirtió en un símbolo de la clase social a la que se pertenece: ropa de calidad para los príncipes, camisa balnca y corbata para los burócratas, mono de trabajo para los obreros, etc. Las relaciones sociales se determinan por la vestimenta. Desvistiéndose, se recobra una personalidad liberada de las capas superficiales de las “buenas maneras”. Desde luego, las personas no pierden los signos de su clase social, ni siquiera su lenguaje y su cultura. Pero sus relaciones fundadas en la jerarquía se desvanecen. Permitir las miradas es un acto de confianza, y dar confianza es contagioso. De ahí el ambiente de ayuda mutua y de servicio que reina generalmente entre los naturistas.

Esto no significa que todas las clases sociales están representadas en estos centros. Pero es una evidencia destacable que las personas “diferentes” tales como los minusválidos son del todo bienvenidas en los centros naturistas. En realidad, todo el mundo es bien recibido en ellos, bello o deforme, joven o viejo, saludable o enfermo.

Pudor e intimidad.

Algunos dirán que el desnudo no es su problema, simplemente tiene pudor y el pudor es una regla de urbanidad. Dicen de todos tenemos derecho a nuestra intimidad y que no se puede invadir la de los demás. E incluidas en el primer lugar de las zonas íntimas, los órganos sexuales.

Tal opinión merece ser examinada de cerca para comprender lo que encubren las palabras pudor e intimidad. La intimidad es aquello que se quiere mantener en secreto, por miedo a que relevarlo juegue en nuestra contra. La intimidad es por tanto una suerte de zona de protección, que se construye como reacción a las amenazas de agresión. Cuando queremos retirarnos para estar tranquilos, encontramos esa paz en nuestra casa o en nuestra habitación, un lugar calificado como íntimo, es decir, donde nadie vendrá a molestarnos (por lo menos, podemos imaginárnoslo). Si alguien ruidoso o exasperante nos perturba en ese lugar, no nos está respetando, se ha introducido en nuestro espacio geográfico pero sobre todo en nuestro espacio energético, es una agresión, una suerte de violación energética. Por tanto, es la posibilidad de que alguien no nos respete lo que crea la noción de intimidad. Porque si alguien está ahí en paz, respeto y escucha profunda, su presencia no se percibe como una molestia.

La intimidad puede incluir tanto el cuerpo como los sentimientos: zonas sexuales del cuerpo, otras partes del cuerpo, el cuerpo entero, detalles de nuestro comportamiento, de nuestra vida sentimental y “privada”. También la definición de este concepto es muy personal y muy variable de un individuo a otro, de una familia a otra, de una comunidad a otra. Varía también en función de la situación en la cual uno se encuentra.

Etuve

Las saunas del siglo 13 son lugares en encuentros sociales.
Lámina extraida del
manuscrito de Valère Maxime,
Faits et dicts mémorables

La forma más corriente de sentir pudor (hay otra, ya lo veremos) es el temor de revelar alguna intimidad. Existe el temor de mostrarse tal y como uno es porque nos sentimos inseguros, vulnerables, expuestos a los abusos y a la manipulación, porque se tiene miedo a ser juzgado, porque no se confía en si mismo. No querer revelar “mis pequeños secretos” significa a menudo: “quiero mostrarme con un aspecto favorecedor. Si no, soy vergonzoso, “tengo vergüenza” como se dice ahora, ¡y esto es revelador! Como tengo vergüenza de mi mismo y temo el juicio ajeno quiero guardar mi parcela privada.

¿Qué es lo que es tan vergonzoso para compartir? El sentimiento de reserva o de resistencia con respecto a compartir nuestra intimidad es más o menos fuerte según la confianza que otorguemos a los demás. Frente a algunas personas, nos confiamos, ¡nos relajamos! Con otras, se desconfía. Algunas personas encuentran mucho más íntimo mostrar sus emociones que su cuerpo desnudo, porque esto los desvela de una manera bastante más profunda.

Por eso, las definiciones de intimidad, e incluso de las zonas sexuales, son extraordinariamente diferentes según los pueblos (ver los estudios de F. Barthe-Deloizy indicados al final del artículo). Los pueblos de la tierra tales como las Amerindios no han tenido nunca fobia al desnudo. Cuando los exploradores los “descubrieron”, vivían desnudos con gran naturalidad sin ninguna sensación de hacer mal. Los hombres griegos practicaban los deportes al desnudo (en griego, la palabra gymnos –desnudo- ha dado lugar a gimnasia). Las gentes del Egipto antiguo y de la Europa de la Edad Media se bañaban desnudos en los ríos. En el renacimiento, la gente se bañaba todos juntos en los establecimientos de baño. Francisco I (de Francia, N. del T.) y su corte se bañaban totalmente desnudos.

A partir del siglo XVII se impone una moral coactiva. Hay que decir que la gente se mostraba desnuda con total inocencia para defecar. Hombres y mujeres se aliviaban en cualquier lugar de las calles o de las casas, y se quiso poner un límite. Contrariamente a lo que se imagina, el pudor que consiste en disimular los órganos sexuales y los actos naturales es una noción relativamente reciente.

Extracto del relato de un viaje al Tíbet en 1944.

En primavera, … los Tibetanos se agrupan alrededor de los manantiales [calientes], construyen chozas de bambú y llena de alegría a este lugar solitario, situado a dos horas de camino de Kyirong, con sus gritos y sus risas. Hombres, mujeres y niños se bañan desnudos, sin ninguna vergüenza.

Sept ans d'aventures au Tibet (siete años de aventuras en el Tíbet) , Heinrich Harrer, Arthaud, 1953


Extracto del relato de un viaje a una aldea poblada de Dinka, que tuvo lugar en 1950, en Mongalla, Sudán. Personalmente, no tengo una estatura para enorgullecerme, y en medio de estos gigantes, tengo más bien el aspecto de un enano… Nuestros Dinka están en cueros vivos, tanto las mujeres como los hombres (las mujeres casadas llevan, la verdad sea dicha, un minúsculo taparrabos)… Su desnudez crea un problema muy molesto para el cámara, sobre todo por que los Dinkas tienen atributos viriles muy desarrollados de los cuales no están poco orgullosos. No se les puede pedir que admitan el menor trozo de tela… Es como si se les pidiera a las mujeres guapas que se pusieran un velo en la cara delante de la cámara de fotos. Se muestran muy obstinados. Les preguntamos un día delante de un misionero que nos servía de intérprete porque rechazaban con tanta obstinación el taparse sus partes íntimas.
- Es una vergüenza para un hombre querer esconder su virilidad, nos respondieron con un aire retador que nos dejo sin palabras.

Extracto de Le Nil, première descente en kayak (Primer descenso en kayak por el Nilo), André Davy, Julliard, 1957

Este relato es muy representativo: la vergüenza de los órganos sexuales es un sentimiento fabricado por la educación. En América, en África, en Oceanía, los colonizadores se esforzaron en imponer la vestimenta para “civilizar a los salvajes” y les enseñaron así la vergüenza. Por un condicionamiento basado en el castigo y la recompensa, se creó un problema donde no lo había.

Para completar todo esto, indico que hay otra forma de pudor. Consiste en ser reservado o discreto para no herir o contrariar a los demás. Es impúdico empacharme de pasteles delante de alguien que está desnutrido sin siquiera mirarlo. Dicho de otra manera, es irrespetuoso no contar con los demás. Si no tengo la posibilidad de ayudarlo es mejor que discretamente me vaya a comer a otro lugar. Incluso algunas personas de nuestro entorno pueden estar violentas y reaccionar mal frente al desnudo, y hay circunstancias en las que hay que tener esto en cuenta.

Esta forma de pudor puede llamarse consideración con los demás, delicadeza, respeto. Si la primera forma está asociada al temor, es limitadora y nos impide ser plenamente nosotros mismos, esta, por el contrario, muestra generosidad, don de gentes y nos hace más grandes. Estar cómodo desnudo no significa por tanto hacerlo no importa donde o delante de cualquiera. Es necesario desarrollar la lucidez y el discernimiento. Hay situaciones en la que des mejor no desvelar la propia intimidad de cuerpo o de alma.

El lenguaje de la desnudez y el desnudo en el arte.

Vanessa Beecroft 2002

Performance VB50 de Vanessa Beecroft, 2002, bienal de Sao Paulo

La desnudez puede conllevar significados distintos a la simplicidad y naturalidad asociadas al naturismo. Según el contexto, estar desnudo puede significar sensualidad, erotismo, provocación, protesta, reivindicación, humillación. Como toda actitud corporal, el desnudo es un lenguaje que tiene sentido en función de los gestos y de las actitudes, de la intención, del contexto y del entorno. En el extremo opuesto del respeto naturista, está el desnudo exigido al vencido por venganza, para humillarlo y degradarlo. Tiene su correlación en el desnudo exhibicionista y grosero del vencedor.

La generalización de las imágenes de desnudos en el cine y en los reportajes de televisión o en las revistas aporta una evolución de nuestra visión del desnudo. Éste se ha hecho trivial, al menos en el contexto del arte y del mundo del espectáculo. En el cine, y en menor medida en el teatro, cada vez es más familiar ver personas desnudas, en el contexto natural de sus actividades de la vida diaria, el baño, la cama, el aseo, etc…

Pero la mayoría de las veces, el desnudo resalta un propósito, un mensaje relativo al cuerpo o a las relaciones entre las personas. Por ejemplo, se nos quiere recordar nuestro origen animal y nuestras fuerzas primarias.

Los artistas quieren ir cada vez más lejos en la exposición del desnudo con el fin de sacudir las mentes, derribar las murallas mentales y superar los tabús. Cuando muestran desnudos, los pintores, fotógrafos o directores de escena buscan compartir su emoción, sea provocada por la belleza o la miseria, la sensualidad o el realismo. O quieren incitar a la reflexión sobre nosotros mismos, con el precio de imágenes provocadoras, a veces violentas. Un ejemplo de espectáculo destinado a provocar (=salirse de lo habitual) lo proporcionan las “performances” de Vanessa Beecroft. [Nota: “performance”, en el contexto artístico, tiene en inglés el sentido de “representar una escena” con personas y no el sentido habitual francés que se conoce sobretodo en el terreno deportivo de ir más allá de lo habitual, conseguir una hazaña].

También el desnudo de carne y hueso en las calles sirve como medio de protesta contra las injusticias o coacciones insoportables, con el fin de obtener reacciones en el público y remover las conciencias. Este medio de reivindicación se emplea mucho en las capitales del mundo entero, incluyéndose los países en los que el desnudo está mal visto, como América latina. Grupos de personas se desnudan para protestar y defender una causa, como la condición animal en la entrada del metro en Japón, o un aumento del presupuesto de educación de los estudiantes de secundaria de Manila o Valparaiso. La elección del desnudo como medio de protesta también me parece una llamada de atención para protestar tanto frente a una prohibición, como a la denuncia de la hipocresía y de los engaños, y como símbolo del desnudo que comento: soy vulnerable y no llevo armas.

Spencer Tunick

Foto de Spencer Tunick, Helsinki, 2002 Agradecimiento a Fotolia

Un fenómeno que muestra otra motivación incluye las carreras de estudiantes desnudos en las universidades de Estados Unidos y de Japón, una forma de desafío frente a uno mismo como expresión en grupo del placer prohibido. Existe una forma individual, el streaking, práctica que se ha extendido en las manifestaciones deportivas en Inglaterra y parece propagarse en otros países. Se trata de mostrarse desnudo rápidamente (streak) delante del público y de las cámaras antes de que nos pille el servicio de orden. Las motivaciones son variadas, reto consigo mismo o a la autoridad, necesidad de mostrarse, hacer el payaso.

Las manifestaciones concebidas en las grandes ciudades por Spencer Tunick son reveladoras de la evolución de nuestra visión del desnudo. Este fotógrafo reúne miles de personas desnudas para componer cuadros en lugares conocidos de las ciudades, últimamente en Lyon (2005), San Sebastián (2006), México (2007), Amsterdam (2008). Lo más extraordinario es que las personas se prestan a esta experiencia voluntariamente, divertidas y alegres, y que al margen de las tomas para las mismas fotografías, se encuentran todos juntos desnudos durante la preparación, entre las tomas y después de las mismas, y se encuentran bien así. Prueba que el desnudo se puede convertir bastante fácilmente en algo natural, y que las convenciones sociales se deshacen rápidamente, incluso en las ciudades.

Corriente de vida y sensación de felicidad

Reduciendo nuestros miedos para mostrarnos en nuestra autenticidad, de cuerpo y alma, se obtiene un sentimiento de libertad y de confianza en la vida. Nos atrevemos a estar a la escucha de lo que nos hace bien y nos proporciona bienestar. No estoy promoviendo el hedonismo como doctrina, ni tener al “buen salvaje” como modelo de vida. Esta reflexión no se sitúa en el ámbito de una filosofía o de un ideal, sino en un acercamiento a uno mismo por la experiencia y el sentimiento.

Escuchándonos a nosotros mismos, percibimos muy claramente que unas fuerzas de vida obran en nuestro interior y nos llevan a querer vivir en la felicidad, mientras que otras fuerzas frenan su expresión (ver por ejemplo la descripción de estas fuerzas por la psicología biodinámica). El niño manifiesta plenamente un impulso vital por medio de todo su cuerpo, acompañado de rasgos de espontaneidad, de no enjuiciamiento y de confianza. El germen de nuestra energía vital se sitúa en el chakra-raiz (ver el artículo sobre los chakras). El segundo tipo de fuerzas incluye los miedos y creencias limitadoras aprendidas en el transcurso de una educación basada en el miedo más que en la bondad y el amor (ver el artículo El niño interior).

La experiencia de la psicología biodinámica nos enseña que acoger la energía vital en uno mismo se manifiesta con una sensación de placer, placer sano de sentir correr la vida sin trabas por todo su cuerpo, relacionada con el espíritu y el corazón. Es el placer manifestado por el niño que baila, canta o juega, el bebé que mira sus manos, es la alegría benéfica y enriquecedora del contacto con el agua, con la naturaleza, etc. No hay que confundirlo con el placer artificial destinado a escapar de nuestras profundas tensiones, una especie de borrachera que dejar un amargo vacío.

Saborearla por medio del cuerpo y de los sentidos es uno de los componentes de esta alegría de vivir: sentirse feliz contemplando un paisaje magnífico, dejarse llevar por una melodía, tener necesidad de tocar un pañuelo o de modelar barro, relajarse en un baño en el agua o tomando el sol. Sentir como se está mucho mejor cuando se está desnudo. En otros momentos, tener el gusto de llevar una ropa agradable, un bonito vestido, por ejemplo. En estos simples pequeños momentos, me siento unido a la vida, me gusta la vida.

Experimentar el naturismo nos enfrenta a la elección de recibir a nuestra energía vital. ¿Que lugar estamos dispuestos a dar en nuestra vida al placer, a la alegría, al bienestar, a la simplicidad, a la autenticidad? Si la respuesta es “cada vez más importancia”, entonces dejémonos guiar por nuestras sensaciones. Podemos identificar lo que nos acerca a nuestra energía vital y a la expresión de nuestro niño interior porque eso nos proporciona esta sensación de ligereza, de apertura, de expansión, de elevación, de presencia en el momento presente.

La experiencia del desnudo, un paso hacia uno mismo

Recapitulemos. Atrevernos a estar desnudos, solos o en grupo, nos puede aportar los siguientes beneficios:

Esta relación casi puede hacernos creer que la práctica del naturismo es milagrosa. No es así. En efecto, puede hacernos avanzar algunos pasos, pero experimentar el desnudo no nos va a librar de todos nuestros problemas. Como toda experiencia, algunos sacarán provecho y otros no, porque esto depende de la concienciación que cada uno quiera poner. Por estar desnudos nos vamos a librar de todos nuestros temores y de nuestras dificultades de comunicación. Esto no sirve para determinados comportamientos psicológicos profundos. En tanto no hayamos curado nuestra alma, nuestras creencias limitativas y nuestras heridas de falta de amor tendrán un impacto sobre nuestra forma de ser, incluso estando desnudos.

Sin embargo, para los que se sienten comprometidos en buscar su propia realización y plenitud, experimentar el desnudo es una forma interesante de ponerse en marcha y atreverse a dirigirse hacia uno mismo. Si nos tomamos la molestia de observar lo que sentimos, podemos enterarnos de nuestros miedos y creencias más profundas y sobre la manera en las que nos hacen encerrarnos. Por supuesto, existen otros caminos para hacer esto, y el camino del desnudo no tiene por que ser obligatorio. Por tanto, lo original de este camino es el desnudo, es desnudarse, es que se caigan una parte de las vendas de nuestros ojos. Es un buena prueba que nos enfrenta con nuestro funcionamiento psicológico y nos invita a superar nuestros temores y miedos. Nos encontramos frente a nosotros con nuestra culpabilidad, nuestra falta de autoestima, nuestros prejuicios y comportamientos condicionados, nuestro miedo al placer, etc. con la única condición de aceptarlo con determinación, benevolencia y lucidez. (ver artículo Émotions et enfant intérieur, Emociones y niño interior).

Se nos ha enseñado a ser alguien que se comporta de una determinada forma, que interpreta un papel de persona “bien”. A la larga, esto es cansado. ¡Como alivia poder quitarnos nuestras máscaras! La comunicación auténtica y profunda pasa por la capacidad de revelarnos a los demás en nuestra verdadero estado. Exponerse en nuestra autenticidad es aceptar que somos vulnerables, frágiles, y eso asusta. Por tanto, es el único medio para sentirse a gusto consigo mismo. La recompensa es el sentimiento de plenitud, de serenidad y de vida intensa.

Vivimos tiempos difíciles, tiempos de retos. Estamos a dos pasos de ser aniquilados por no respetar la vida, al ser humano y a la naturaleza (ver el artículo Les catastrophes naturelles, Las catástrofes naturales). Es una cuestión de vida o muerte liberarnos ahora de todo lo que nos llena de creencias inútiles, esquemas anticuados, hipocresía, papeles aprendidos y asumidos, hábitos y prácticas que no tienen ninguna utilidad en nuestra evolución. Así que piénsalo y actúa en consecuencia.

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Anexo I: el naturismo

¿Qué es el naturismo?

Es un modo de vida cuyo objeto es contribuir a la plenitud del cuerpo y del espíritu por el contacto con la naturaleza. El naturista busca el equilibrio, una buena salud y relaciones sanas entre las personas. Para encontrar el equilibrio biológico y nervioso, el naturista utiliza elementos naturales como una alimentación sana, tomar baños, tomar el aire y el sol, ejercicios físicos… Busca el contacto con la naturaleza, si es posible totalmente desnudo. El naturista se distingue del nudista en que éste no lo practica más que para estar a gusto, sin integrarlo en un estilo de vida.

El naturismo es una forma de vivir en armonía con la naturaleza, caracterizada por la práctica del desnudo en común, y que tiene por objeto el respeto a uno mismo, el respeto a los demás, y al medio ambiente…
Congreso de la Federación Naturista Internacional, 1974

En Francia, es posible compartir esta experiencia con total tranquilidad en los centros y campings naturistas, que ofrecen la seguridad de un funcionamiento muy probado, y la experiencia de las muy numerosas personas que se han acercado a los mismos por encima de sus dudas y de sus miedos.

Anexo II: la legislación francesa respecto al desnudo

En Francia, el desnudo integral no está protegido por la ley. Los que están desnudos puede ser objeto de una denuncia por cualquiera que le considere un exhibicionista y caer bajo el peso del artículo del código penal que castiga la exhibición sexual. Sin embargo, se puede leer esto en la página web Club Naturiste:

La ley es demasiado imprecisa para definir si el desnudo en público es un delito o no, lo que conduce en la práctica a algunos excesos de celo policiales. Pero en el espíritu de la ley, el desnudo no es un delito y casi nadie lo sabe Desde 1989, la jurisprudencia Francesa establece que: “El simple desnudo sin actitud provocativa u obscena no constituye un delito de escándalo público” (Cour d’Appel de Douai). Desde 1993, la noción de “escándalo público” fue sustituida en el nuevo código penal por la noción de “exhibición sexual”. El artículo 222-32 castiga con un máximo de un año de prisión y 15.000 euros de multa “la exhibición sexual impuesta a la vista de otro”, sin ninguna precisión, lo que ha llevó al ministro de Justicia (Garde des Sceaux) en awuel momento, Sr. Henri Nallet, a precisar que “sólo los comportamientos sexuales que tengan el carácter de una exhibición impuesta a terceros caerán bajo el peso de la ley penal, y no serán por tanto castigadas más que las actitudes obscenas o provocadoras”

CÓDIGO PENAL Artículo 222-32
(Resolución nº 2000-916 del 19 de septiembre de 2000 art. 3 Diario oficial del 22 de septiembre de 2000 en vigor el 1 de enero de 2002)
La exhibición sexual impuesta a la vista del prójimo en un lugar accesible a las miradas del público se sanciona con un año de prisión y 15000 euros de multa.

La exhibición sexual se puede definir como: La ejecución en público o en un lugar accesible a la vista de todos, de actos sexuales, sobre si mismo o en otra persona, y susceptibles por su publicidad de atentar al pudor ajeno. El desnudo en si mismo, expuesto sin voluntad de tener prácticas sexuales) no es constitutivo de un hecho delictivo. [Les violences sexuelles, Pr. M. Le Gueut – Develay, CHU de Rennes, Service de Médecine Légale].

En Francia, las personas que practican el desnudo integral generalmente lo hacen apaciblemente en lugares privados y protegidos de vistas del exterior, tales como campings y centros naturistas, la mayoría de los cuales forman parte de la Federación Francesa de Naturismo.

Existen también playas públicas autorizadas. Pero reina un cierto vacío en este terreno, puesto que la actitud de los municipios va desde la autorización escrita a la prohibición formal, pasando por la tolerancia verbal y la autorización implícita. Se está lejos de Alemania o Dinamarca, países en los que esta forma de ocio es aceptada mucho más ampliamente y se práctica entre la indiferencia general. O de los países latinos en los que el naturismo permanece embrionario y el nudismo está perseguido severamente.

Para saber más

Selección de los artículos sobre Psicología y Salud natural de esta página (enlace a los artículos originales en francés, N. del T.)

Artículos y páginas de información en internet

Obras en papel

21 de Junio 2007